El Refugio de Vida Silvestre Curú queda localizado en la península de Nicoya casi frente a Isla Tortuga. En esta playa de Costa Rica se puede aparcar fácilmente, inclusive avionetas pequeña pueden aterrizar en marea baja.
Por haber sido establecida como área protegida hace poco tiempo no encontraremos muchas facilidades para los visitantes y para visitarla se debe pedir permiso al MINAE.
El Refugio de Vida Silvestre Curú se estableció con el propósito de conservar uno de los últimos segmentos de bosque con fauna que con excepción de la Reserva de Cabo Blanco y de la reserva privada Wessberg, existen al extremo sur este. de la península de Nicoya.
Geolócicamente está dividido en dos partes, la parte llana y las colinas. Las rocas de las colinas son de origen calizo y clástico de el final del Cretácico por lo que tienen entre 70 y 90 millones de años.
La temperatura promedio es de 27 grados centígrados. A pesar de su tamaño pequeño existen cuatro ecosistemas, bosque caducifolio, bosque emicaducifolio, manglar y vegetación de playa. La playa Curú es de arena fina. de color gris, de poca pendiente y de escaso oleaje. En marea baja tiene unos 35-50 mts. de ancho, y su largo total es de unos 900 mts. Estas características, unidas a la vegetación que presenta en la parte de tierra adentro la hacen ser de gran potencial para recreación. Otras dos playas pequeñas existen en el extremo S. de punta Quesera, Poza Colorada y Que sera. Ambas tienen arenas finas de color blancuzco debido a los corales que crecen en el mar; tienen mayor inclinación que la playa Curú, y son de gran belleza.
Se han observado 115 especies de aves, tanto en los bosques como en las playas. Algunas de las más abundantes son el tinamú chico, la garcilla bueyera, el zopilote negro, el gavilán aludo, el guaco, el andarríos maculado, la paloma piquirroja, la tortolita azulada, la tortolita comlin, la paloma coliblanca, el perico frenti anaranjado, el loro frentiblanco, el cuclillo listado, la esmeralda culiazul, el trogón cabecinegro, el momoto cejiceleste, el carpintero lineado, el saltarín toledo, el cabezón plomizo, el mosquerón picudo, la espatulilla común, el copetón viajero, la golondrina tijereta, la urraca copetona, el vireo amarillo, la reinita verdila, el bolsero veranero y la tangara veranera.